Doble exposición: Incriminado en una tierra extraña

Soy mexicano y trabajo como fotógrafo profesional en la Ciudad de México. Tengo más de 30 años llevando a cabo este trabajo. Mi negocio es fabricar calendarios anuales a compañías o fábricas mostrando el lado más profesional de sus trabajos.

Unos meses antes de venir a Hong Kong realicé un trabajo para una empresa turística que adquirió unos barcos, lates en una fábrica en América, y yo realicé el trabajo del calendario anual de la empresa con imágenes de una fábrica de barcos en la ciudad de Marsella, en Francia. También hice viaje en el barco para saber su función. Eso lo hice unos meses antes de venir a Hong Kong.

Si se puede revisar mi pasaporte, ahí podrá verificar mi viaje, pues antes de hacer el trabajo realicé un viaje para asegurar los lugares donde lo llevaría a cabo y luego regresar para realizarlo. Esto me llevó aproximadamente 4 meses para la elaboración y finalización de las imágenes, mostrarlas a mis clientes y, si están conformes, imprimir los calendarios.

Especifico todo esto pues es un trabajo de tiempo y no trabajo solo; tengo cerca de 15 personas trabajando en mi negocio y todos tenemos funciones diferentes. Hago mención de esto pues una persona trabajadora de mi negocio y parte de mi familia, sin yo saberlo, tenía otros casos de negocios y una trampa fue la que me puso en esta situación.

Para el mes de abril ya había hecho reservación de vuelo y estaba a punto de viajar pero en ese momento no se pudo, sino hasta el final del mes, y me dispuse a hacer la búsqueda de lugares de más relevancia en Hong Kong, Malasia, Filipinas, Indonesia, y así dispuesto a viajar, pues el cliente de esta empresa turística mexicana abrió sus puertas a viajar al oriente del planeta y necesitaban la promoción.

En la maleta de viaje venía otra maleta que yo no conocí al momento. Después la revisaron y para mi mala fortuna contenía un paquete de droga en un compartimento secreto de la maleta.

Yo me dispuse como siempre a viajar para asegurar las imágenes de la próxima promoción de mi cliente. Aprovechamos para que yo también conociera un poco más de acá y comenzamos por venir a Hong Kong. Siempre que viajo me hago acompañar de un traductor, pero hoy la tecnología me facilita más, pues tengo el traductor en mi propio celular (teléfono).

La secretaria de mi oficina se encarga de todo y como siempre se encargó de que una persona me ayudara con el trabajo. Esa persona llegó antes que yo a H.K., pero su viaje estaba retrasado y se quedó en París.

Yo estuve 10 hrs. detenido en París también y después de la espera volamos a H.K. La persona que tenía que llegar primero se quedó en París y yo viajé solo para HK. Al llegar, bajando del avión, me detuvo un policía, me hizo preguntas y no me dejó usar mi traductor. Me encaminó hacia la banda del equipaje, tomé mi maleta y me detuvieron en la puerta de salida.

Me revisaron muy fuertemente y estuve dispuesto a todo lo que me pidió la policía, pero en la maleta que yo tenía clave, buscaron entre mis cosas y en la maleta de viaje venía otra maleta que yo no conocí al momento. Después la revisaron y para mi mala fortuna contenía un paquete de droga en un compartimento secreto de la maleta. Hicieron la prueba de drogas y resultó que era cocaína, cosa que jamás había visto tal cantidad en mi vida.

La policía me detuvo, me pidieron mi teléfono para revisarlo y yo se los entregué sabiendo que no contenía nada que pudiera comprometerme. Con el paso de las horas todo se fue complicando. Cooperé lo más que pude y ayudé a los oficiales respondiendo todas sus preguntas y proposiciones.

No me llevaron a nada, solo a detenerme y estar como me encuentro ahora. Aquí ya hago 2 años.

Nunca me imaginé que me pudiera pasar esto, pues a lo largo de toda mi carrera siempre he tenido gente de toda confianza y hoy me veo en esta situación.

De una manera o de otra estoy detenido.

Soy consciente que caí en una trampa de mi secretaria, pues yo con toda confianza siempre se había hecho cargo de todo para mis viajes, pues tenía cerca de 10 años trabajando conmigo y en mi empresa. Toda mi confianza, hija de un hermano mío y buena trabajadora, seria, eficiente, pero nunca me imaginé que me pudiera pasar esto, pues a lo largo de toda mi carrera siempre he tenido gente de toda confianza y hoy me veo en esta situación. Hoy le agradezco a la vida que lo haya encontrado a ustedes, pues sus visitas son un gran consuelo en esta prisión.

Le hago saber que el día de hoy mi hija pequeña (32 años) está al frente de mi negocio en México y ella se ha encargado de que no me haga falta nada. Aquí los encuentro a ustedes y, por suerte, también he encontrado a personas de la radio y de una asociación de mujeres de habla hispana en Hong Kong que también nos ayudan y nos visitan. Estoy aprendiendo inglés, tomo cursos desde el estudio de la Biblia con una escuela; estudio inglés con el curso que usted me ha regalado. Trato de mantenerme con algo de ejercicio todos los días, trabajo en la prisión, gano dinero para comer un poco mejor, y me esfuerzo por no dejarme llevar por las buenas y malas personas que están aquí conmigo en prisión.

Hoy le agradezco más que nunca la ayuda de su equipo de trabajo y presento mis más sinceras disculpas a la corte, al juez y, sobre todo, a los ciudadanos de Hong Kong por el problema que me ha traído aquí. Hoy estudio, trabajo y no dejo de ser la persona competente que he sido toda mi vida. Aquí hago ejercicio, me considero afortunado, pero ya con 56 años, a la espera del primer nieto varón en mi familia. Mis más sinceras disculpas por la ofensa y espero en Dios y en las autoridades que sean benevolentes conmigo y me mantengan aquí el menor tiempo posible.